Lo probé por primera vez en Can Carrossa, donde uno de los mejores cocineros mallorquines, Joan Abrines, lo prepara de forma excelente. Allí en varias ocasiones lo he disfrutado en carpaccio, a la plancha y al horno. Y es que Abrines es un enamorado de este pescado. Como dice mi mujer: "A este paso nos lo pone un día de postre".
Ser un admirador del "Negrito", como él lo llama, es de lo más inteligente. Es un pescado de profundidad, se alimenta de gambas, calamares y cangrejos, su carne es blanca, tersa, firme y sedosa, la textura recuerda al marisco o al mero, su sabor es suave, profundo y muy delicado, y su precio es más que asequible. Hoy mismo lo he pagado a 7,80 euros en el Mercat d´Inca (Peix Can Mateu) donde me han explicado que también se le conoce como "Carboner" (carbonero) y que en Mallorca se puede pescar casi todo el año aunque, en su puesto, es mejor encargarlo ya que no es un pescado muy popular; puede medir hasta metro y medio y los más pequeños superan casi siempre los 50 centímetros. He visto que en Andalucía se le conoce como "Romerillo" y en Galicia como "Peixe Negro".
En el fondo la denominación es lo de menos; lo fundamental es que tenemos a nuestro alcance verdaderas joyas gastronómicas que, por razones que no vienen ahora al caso, no consumimos. Un pescado de estas características y a este precio es una ganga y una oportunidad para disfrutar de comer y cocinar buen pescado. Porque, seamos sinceros, todo el mundo sabe cocinar bien con una lubina de mar, pero si invertimos algo de tiempo en el mercado y en la cocina recibiremos gratas sorpresas.
Hoy he cocinado la mitad a la plancha, crudito por el centro; le he quitado la piel ya que es un tanto dura y rugosa (algo malo debe tener). La otra mitad la he congelado. Quizás la haga a la barbacoa... ya veremos.
Celler Ca'n Carrossa. Carrer Nou, 28. Lloseta. Mallorca . Tel: 971 514 023
Orgulloso de su género.
Preparado para la plancha o para la barbacoa.